A veces me pregunto por qué yo, por qué ahora, por qué ella. Por qué mi hija es como es, inagotable, inamovible, beligerante, exigente y asertiva hasta niveles absurdos. Al principio no me atrevía a salir sola con ella, en cualquier momento se agobiaba o necesitaba algo y cuando era así, era extremadamente urgente desde el primer segundo. Sus alaridos marcaban la prioridad.
Otra hija no me hubiese roto los esquemas. Un bebé pasivo, callado y que no reclamase (cada vez estoy más segura de que no nacen, los hacen) no hubiese supuesto ese tirón de orejas a mi (des)orden vital y esa revisión inevitable de todo. Me hubiese perdido tantas cosas... si ella no me hubiese obligado a frenar en seco hubiera pasado por mi propia maternidad y mi vida sin enterarme... es terrorífico.
La voluntad de mi hija es indoblegable, y ahora mis principios también... estoy satisfecha que me doy asco. XD
Por cierto, quiero dejar constancia del mes 9: ya ha pasado tanto tiempo fuera como dentro de mí. Creo que físicamente ya estoy recuperada o casi. Almenos peso 2kg menos que cuando me quedé embarazada y tengo intención de seguir en ello.
Subscriure's a:
Comentaris del missatge (Atom)
1 comentari:
Parece que estés describiendo nuestra vida. Y yo también estoy tan feliz de que mi hija sea así que la gente no lo entiende ;)
Publica un comentari a l'entrada